jueves, 28 de junio de 2007

La Piedra de Sisifo

Hoy me pierdo por el mundo mágico e irreal de la mitología, para hablaros de Sisifo. Desde que viera en el blog de Jordi esta imagen, su recuerdo viene a mi mente muchas veces.
En la mitología griega, Sisifo fue fundador y rey de Éfira. Fue condenado por los dioses a empujar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvería a caer por su propio peso una y otra vez. Habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza. Además, si en algún momento decidiera soltarla, moriría aplastado.
No puedo dejar de pensar que todos vamos empujando pequeños guijarros a lo largo de nuestra vida, por muchos y diversos motivos.
Lo triste de esto, es que con el tiempo esa piedrecita se va convirtiendo en una bola grande y pesada, al a que ya no podemos dejar de empujar, sin peligro de que nos aplaste.

Fue una conversación ayer con mi hija, lo que me hace dedicarle hoy este post. Es muy joven, apenas empieza a caminar por el mundo, como para ir ya empujando piedras. Quiero que aprenda de mi experiencia, que vea como yo misma hice enorme la bola que hoy sujeto, y que esto le sirva para intentar caminar por la vida con las manos libres. La quiero libre, la quiero feliz, no quiero bolas pesadas en su camino.
Esto va por ti hija mía, quiero que lo pienses y entiendas lo que te estoy intentando decir.
T.Q nana.

22 Comentarios:

txusman dijo...

empecé joven a empujar piedras cuesta arriba...quise liberar a mis manos y brazos del peso... joder!!! ahora llevo mochila !!!
con un toque irónico...
un saludo arrijasotzaile (levantadora de piedras)

ARENA dijo...

Quizas la solución pase por no acumular los "chinarros"ir soltando poco a poco lastre,así la bola no crece demasiado...
Un abrazo Fire y gracias por los correos...isa

montse dijo...

A parte de la solución de arena, se me ha ocurrido otra, si has ido acumulando mucha piedra y no puedes ya soltar guijarritos.
Un salto, un saltito a un lado y la piedra se irá rodando sola, eso si, has de tener un pelín de agilidad para que no te arrastre en la caida, pero vamos, que difícil no es, una pequeña "finta" y a liberarse del peso.
Besotes.

merche dijo...

La experiencia en la vida se logra a base de golpes y alegrías, de obstáculos y buenos caminos, de encontrar personas que nos traicionan y otras que están incondicionalmente a nuestro lado.
Por más que intentemos prevenir a los hijos de lo que la vida puede y va a depararles no sirve de mucho, porque sólo se aprende cuando se vive en propia piel cualquier experiencia.
Por eso tantas cosas se consiguen cuando se es joven, porque la juventud lleva implícito en ella misma, el atrevimiento, la osadía, la valentía... la juventud "divino tesoro que te vas para no volver..."

Rafa un Cyrano favorito dijo...

... una piedra en el camino, me comento que mi destino era rodar y rodar, rodar y rodar ....
que tu piedra, esa que tu nana debe de coger, de tu relevo, que ha visto como tu trabajo siempre ha sido empujar y empujar, le sirva para que su piedra no sea tan pesada, y sobre todo que sea compartida. no hay mejor esfuerzo recompensado, que el descanso de un trabajo realizado con entrega, si es que hay que hacerlo, y sentarse a tomarse una cerveza y ver una peli en compañia del que te ha acompañado a tirar del carro de la vida. la vida es un vidon, dicen, me sumo a ello. pero las penas con esos bienes que te acuden en ayuda, son penas menores, bienes en forma de una mano, un aliento, un arropar, un hombro que se suma a empujar.

gonzalo dijo...

mucho para reflexionar.

Gambutrol dijo...

Muy bonita la reflexión y metáfora. Yo creo que si que arrastramos piedras y a veces el camino es duro y muy empinado pero a veces también se hace cuesta abajo y se aligera el paso... no sé... cada día es diferente.

Javier Villegas dijo...

Coincido con Merche por mas que queramos preparar a nuestros hijos de todas maneras recibiran golpes de la vida, pero estos también sirven para ellos por que los fortalece para asumir las responsabilidades de la vida en la medida que vayan creciendo, una persona que se le evito desde pequeño el sufrimiento no sabra jamás afrontar sus problemas solo.

Patri dijo...

Es cierto, nos pegamos la vida rodando piedras, unas más grandes y otras más chicas...

Seguro que tu hija aprende de ti, seguro que sí.

Besotessssssssssssss

Fujur dijo...

Muchas veces nos confundimos con Sisifo, otras con escarabajos pelotilleros... La vida no sólo hace que se nos peguen áureos guijarros, también existen los montones de estiércol...

Pepi dijo...

Tenemos que aprender a no dejar que la pelota se haga grande, cuando ya esté como una de tenis, ¡ale! que ruede ladera abajo y se hace otra, es broma, lo mejor no hacer pelotas, ya la vida pesa lo suyo, como para encima ir empujandolas cuesta arriba, seguro que tu hija no tendra problemas, tiene una buena maestra. Besitos.

LISABEL dijo...

nadie experimenta en cabeza ajena, eso es muy cierto, tambièn es cierto que si tu hija entendiera lo corta que es la juventud lucharia màs por ser feliz y no por llenarse de problemas siendo tan joven...
no debes preocuparte demasiado, seguro con tu apoyo y tus consejos le serà màs fàcil el camino...
saludos con cariño....para ti

luz dijo...

Hay piedras preciosas que son de lava volcanica, facilisimas de llevar y rodar que cuando llegas a la cima y la sueltas ........estas deseando que vuelvan a ti para poder volver a subirla......en plan sencillo masoquistas que somos algunos......jejejej
haces bien en mostrarle el mundo a tu hija pero que sepas que nadie escarmienta en cabeza ajena.....

besos de luz

mar dijo...

Qué bonitas palabras y tienes razón, en la vida arrastramos muchas piedras, yo a veces me han dado ganas de no seguir arrastrando y dejarlas caer, aunque mi espíritu de cabezota me lo impide.Muy bonito post, y muy buena reflexión.
Un besito.Mar

susana dijo...

niña, aunque tu no quieras las piedras estarán, ayudala a entender como llevarlas, como afrontarlas...por cierto, es preciosa, como su puñetera madre jajajajajaaj q guapa jodia, besitos su

txanba dijo...

todas las cosas tienen su tiempo... bonita reflexión. besos y ánimos para llevarla, cargarla o empujarla, a mi me es difícil todos los días...

Leo Zelada Grajeda dijo...

Sisifo existia en un mundo donde era imposible el libre albedrio de los individuos.Los mitos hay que tomarlos en su contexto.Sisifo desaparece cuando atravesamos incolumes nuestros miedos.

Un beso linda.

juan carlos dijo...

La melodia me ha dejado sin respracion, me ha recordado otros tiempos, ya lejanos, ya olvidados. Pero de una forma desconocida, recordados.
Algunos mas que arrastrar piedras, llevamos bolsas enormes a nuestras espaldas.
Un gran saludo FIRE.

ShaO dijo...

Empujar siempre habrá bolas que empujar, más grandes o más pequeñas, lo importante es que no estamos solos como este hombre, siempre hay alguien dispuesto a echar una mano. No te preocupes, el tiempo ayuda. Besitos sobrecargados :)

Walter Pineda dijo...

Me identifico con Sisifo ¡¡¡
A veces empujamos piedras heredadas de un antiguo pecado manzanero¡¡¡
Otras, nosotros mismos nos encargamos de elegir la piedra, la montaña y la cuesta.

Sisifo, qué tal si le reemplazamos la piedra por una cruz?

Walter

Kraepelin dijo...

No le prives a tu hija del maravilloso placer de equivocarse, siempre que vaya acompañado de un "remendón" para solucionarlo, sobre todo para esas heridas emocionales que son las que más resquebrajan las psiques...

Lo importante como recordé tantas veces, y hoy nuevamente aquí, no es proteger a tus seres queridos y a uno mismo de la enorme variabilidad de inclemencias que aguardan agazapadas la mínima flaqueza o debilidad...
Lo realmente importante no es estar continuamente protegiendo a tus Grandes Seres de Vida, sino a enseñarles a ellos a hacerlo, a hacerle frente a cualquier cosa que se le ponga delante...

Recuerda que la vida no consiste en no tener problemas (porque no existe vida sin dificultad), sino en forjar la armadura lo suficientemente resistente para atravesarlos sin ser herido...

Ayúda a tu hija a construir una! pero no le prives del tremendo aprendizaje que supone el tropezar con las piedras... enséñale a levantarse! más crecido, consciente y decidida...

Supongo que prefieres la caña a darle el pescado, no?

Dale herramientas para que construya soluciones... Si le das soluciones, no podrá a aprender a hacerlo ella misma...

...y esto me recuerda a cierto escrito que leí al despertar de casa y cama ajena... Borges, Márquez... Qui lo sa?

Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la próxima
trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan
perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que
he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más
helados y menos habas, tendría más problemas reales
y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y
prolíficamente cada minuto de su vida: claro que
tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna
parte sin un termómetro, una bolsa de agua
caliente, un paraguas y paracaídas; si pudiera
volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar
descalzo a principios de la primavera y seguiría
así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más
amaneceres y jugaría más con los niños, si tuviera
otra vez la vida por delante.

un fuerte abrazo para las 2!

Diego dijo...

Los griegos supieron llegar a lo más profundo de los miedos humanos. Mitos como el de Sísifo, Tántalo o Ticio nos demuestran esa conciencia que tenían acerca de la tragedia, el dolor y el tiempo. Aunque los siglos hayan pasado, algunos mitos antiguos siguen causándonos asombro, precisamente porque nos obligan a imaginarnos a nosotros mismos en el lugar del condenado.

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