viernes, 19 de marzo de 2010

Deja que el miedo te muerda

que el miedo te muerda
“Empieza…
Si tienes miedo de fracasar, yo te digo que empieces, fracases si no hay más remedio, te vuelvas a levantar y vuelvas a empezar.

¿Y si fracasas de nuevo? ¿Y qué? Vuelve a empezar.
No es el fracaso lo que nos paraliza y nos mantiene estancadas sino la renuncia a volver a empezar.
¿Qué más da que tengas miedo? Si tienes miedo de que algo se te eche encima y te pegue un mordisco, por lo que más quieras, afróntalo de una vez.
Deja que tu temor se te eche encima y te pegue un mordisco. De esta manera lo vencerás y podrás seguir adelante. Lo vencerás. El temor se te pasará. En este caso, es mejor afrontarlo directamente, sentirlo y vencerlo que seguir utilizándolo como excusa”…

(Mujeres corriendo con Lobos de Clarissa Pinkola Estés)ojos de lobo

20 comentarios :

Ŧirєηzє ♥ dijo...

Gracias a Silvia por el video...
muaskkk....
;-)

Soler dijo...

Sin duda... El miedo a equivocarme, es mi segundo miedo mas temido. Lo precede el miedo a quedarme sola...


(me gustó el video)

Un beso!^^

Genín dijo...

A mi la verdad es que el video no me dice nada, pero si que estoy totalmente de acuerdo con el texto, porque la vida es así, te caes y debes sacudirte el polvo y levantarte para caminar de nuevo, y así siempre que caigas, no importa la edad ni las circunstancias, hay que levantarse y seguir caminando, aunque uno esté mal herido...
Besitos y salud

Andru dijo...

Que buenas palabrass...
si pudiera decirte a la persona que mas quiero.. que deje el miedooo y lo intentemos nuevamente...
pero bueno es la vida...
excelente Fire!!! como todo lo que escribis siempre...

besos!!

VICAIROT dijo...

Genial entrada!! claro que sí que muerda, luego seguimos, besitos amiga!! Vic

añil dijo...

Y qué fácil resulta buscar una excusa.

A morder, eso, a morder el miedo.

Un beso

erMoya dijo...

El fracaso nunca da tanto miedo como el arrepentimiento.

Besos!

Insthar dijo...

El miedo nos acorralda en una esquina mientras nos enseña tras el ,lo que no nos atrevemos a tener...
He peleado con el miedo, un monstruo horrible, que en los prim eros golpes se convirtio en humo...y lo consegui, ahora soy libre.
Me encanta todo lo que publicas,
Un beso enorme ,Fire

carmen dijo...

Es una alegría leer a Pínkola Estés aquí, sin duda "mujeres que corren con lobos" debería ser libro de cabecera de todas nosotras, nos enseña a cuidar nuestra psique y nos abre la puerta a un nuevo entendimiento.
El miedo es parte de nuestra naturaleza, hay que reconocerlo, aceptarlo, observarlo, comprenderlo y luego enfrentarlo... "si no sales al bosque jamás ocurrirá nada y tu vida nunca empezará" C.P.E.

Spring dijo...

...no me des las gracias Flor,
Tú las tienes tod@s¡¡ ;-)

abrazoo

pluvisca dijo...

Una entrada genial, me gusta

hay que saber enfrentarse, caminar, tirarse a la pisicna...

La canción es de esas de escuchar muchas veces

Buen fin guapa

GOGO dijo...

no existe peor miedo que el tenerle miedo al miedooo..

lujito leertee..!!

mi cariñoo entregado en manoo..!!

carmen A. dijo...

La memoria del llanto
elpais.com

Edición impresa
FRANCISCO GONZÁLEZ LEDESMA
05-03-2010
Perdonen si empiezo con una confidencia personal: yo, que soy contrario a los toros, entiendo de toros. Durante años, cuando me recogieron en Zaragoza durante la posguerra, traté casi diariamente con don Celestino Martín, que era el empresario de la plaza. Eso me permitió conocer a los grandes de la época: Jaime Noain, El Estudiante, Rafaelillo, Nicanor Villalta. Me permitió conocer también, a mi pesar, el mundo del toro: las palizas con sacos de arena al animal prisionero para quebrantarlo, los largos ayunos sustituidos poco antes de la fiesta por una comida excesiva para que el toro se sintiera cansado, la técnica de hacerle dar con la capa varias vueltas al ruedo para agotarlo... Si algún lector va a la plaza, le ruego observe el agotamiento del animal y cómo respira. Y eso antes de empezar.

Vi las puyas, las tuve en la mano, las sentí. El que pague por ver cómo a un ser vivo y noble le clavan eso debería pedir perdón a su conciencia y pedir perdón a Dios. ¿Quién es capaz de decir que eso no destroza? ¿Quién es capaz de decir que eso no causa dolor? Pero, claro, el torero, es decir, el artista necesita protegerse. La pica le rompe al toro los músculos del cuello, y a partir de entonces el animal no puede girar la cabeza y sólo logra embestir de frente. Así el famoso sabe por dónde van a pasar los cuernos y arrimarse después como un héroe, manchándose con la sangre del lomo del animal a mayor gloria de su valentía y su arte. Me di cuenta, en mi ingenuidad de muchacho (los ingenuos ven la verdad), de que el toro era el único inocente que había en la plaza, que sólo buscaba una salida al ruedo del suplicio, tanto que a veces, en su desesperación, se lanzaba al tendido. Lo vi sufrir estocadas y estocadas, porque casi nunca se le mata a la primera, y ha quedado en mi memoria un pobre toro gimiendo en el centro de la plaza, con el estoque a medio clavar, pidiendo una piedad inútil. ¡El animal estaba pidiendo piedad...! Eso ha quedado en la memoria secreta que todos tenemos, mi memoria del llanto. Y en esa memoria del llanto está el horror de las banderillas negras. A un pobre animal manso le clavaron esas varas con explosivos que le hacían saltar a pedazos la carne. Y la gente pagaba por verlo. El que acude a la plaza debería hacer uso de ese sentido de la igualdad que todos tenemos y darse cuenta de que va a ver un juego de muerte y tortura con un solo perdedor: el animal. El peligro del toreo, además de inmoral como espectáculo, es efectista, y si no lo fuera, si encima pagáramos para ver morir a un hombre, faltarían manos y leyes para prohibir la fiesta. Gente docta me dice: te equivocas. Esto es una tradición. Cierto. Pero gente docta me recuerda: teníamos la tradición de quemar vivos a los herejes en la plaza pública, la de ejecutar a garrote ante toda una ciudad, la de la esclavitud, la de la educación a palos. Todas esas tradiciones las hemos ido eliminando a base de leyes, cultura y valores humanos. ¿No habrá una ley para prohibir esa última tortura, por la cual además pagamos? Perdonen a este viejo periodista que aún sabe mirar a los ojos de un animal y no ha perdido la memoria del llanto.

Esto es un correo que me ha enviao una amiga. saludos¡¡¡.

PD: aunque tu entrada de hoy no tiene na que ver con esto, he pensao que te gustaria tenerlo para ti....yo tambien soy antitaurina.

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

"No espero nada. No temo nada. Soy libre"..Eso intentó dentro de las posibilidades humanas, Nikos Kazantzaquis, y añadió: "No es más fuerte la razón porque se diga a gritos" Saludos.

Stεℓℓα dijo...

me gusta el texto, aunque es más fácil decirlo que hacerlo :(

un abrazo!

Anónimo dijo...

Un placer cariño, siempre un placer abrir esta ventana.
Besos rein

Mafalda forever dijo...

Patrás ni pa cogé impurso...El miedo está siempre presente, es real, pero si no nos embarcamos...¿qué aliciente tendría la via Firenze?
Hay que arriesgar por mucho miedo que tengamos.
Besazo guapa!!

Ŧirєηzє ♥ dijo...

Gracias carmen A...
pero lo tenia 4 post mas abbajo
:-)
No te preocupes...te agradezco que algo tan bonito e importante para una antitaurina como yo...me lo hagas llegar..
hasta hace una semana no lo conocia....
No dudes en mostrarme todo lo que encuentres con respecto a este tema...u otros...
ME encanta que me conteis cosas...
al final en vez de dejame que te cuente...se acabara llamando..
te dejo que me cuentes....porque mira que aprendo de vosotros...¡¡
un abrazo carmen

Mixi dijo...

Firenze....
ahora si que tu publicación ha sido una señal.
Desde hace unos días atrás no muchos, me decía un amigo que corriera un riesgo q no tuviera miedo, al día siguiente alguien dice algo similar, ayer veo otra señal y ahora veo tu entrada..jajaj creo que sí me tendré que arriesgar..:D

Saludos..


Mixi :P

Neblina dijo...

Hoy en un articulo lei una frase que me gusto mucho, el articulo iba de politica pero me quede con la expresion de una mujer que no se paraliza ante un obstaculo "Pasaremos por la puerta. Si la puerta está cerrada, saltaremos la valla. Si la valla es demasiado alta, usaremos una pértiga. Si eso tampoco funciona, utilizaremos un paracaídas" Pelosi
Buen dia