Henri Barbusse afirmaba quela sombra no existe; y lo que llamamos sombra, no es otra cosa que esa luz que no vemos. Visto de este modo, quizá la “luz de la navidad” vive en nosotros todo el año, y la sombra de la rutina diaria nos impide verla. Ese es justo el deseo que os dejo para el año que comienza, aprender a ver entre las sombras, y que las luces de la navidad (del corazón) alumbren y coloreen constantemente tu vida…¡¡Feliz Año !!
"Oh Luces de Navidad, sigan brillando"... Coldplay interpretando su último single “Christmas Lights” destinado a recaudar fondos para la ONG Crisis.
“Sólo podemos hacer una cosa con la vida; dar con la tarea para la cual hemos nacido y llevarla a cabo como mejor podamos, con todas nuestras fuerzas, sin buscarle tres pies al gato. Sólo así tendremos el sentimiento de estar haciendo algo constructivo en el momento en que venga a buscarnos la muerte. Porque hay que vivir con la certeza de que envejeceremos y que no será algo bonito, ni bueno, ni alegre... Y decirse que lo que importa es el ahora: construir, AHORA, algo, a toda costa, con todas nuestras fuerzas. Tener siempre en mente lo efímero de nuestra existencia, para hacer que cada día sea imperecedero (…) Recordad que; “Quien persigue Eternidad, recoge Soledad” La elegancia del erizo – Muriel Barbery
“Desde el parto ya comparto la epidemia, de este síndrome de la caducidad” No encontré un video mejor para despedir el año. Una de las canciones mas hermosas y entrañables de Ricardo Arjona que seguro llegará al corazón a más de uno.
…“Ojalá alguna noche tu cometa roce mi órbita, y mi cielo se ilumine con el trazo de tu caricia en mis estrellas”… Bonistas palabras… ¿verdad? Pues no son de ningún famoso poeta, sino un cachito de email escrito por un amigo. Es curioso, que para algunos seamos “estrellas cometa”, mientras nosotros solo nos sentimos meteoritos errantes. Twinkle, Twinkle, Little Star» (Titila, titila, estrellita) es una de las canciones infantiles más populares en Estados Unidos, en este caso, entrañablemente interpretada por Fredrika Stahl.
Después de las cenas y preparativos de Navidad, cuando recogemos y guardamos la vajilla y la cristalería de fiesta, queda un sentimiento de vacío. Después de recibir los regalos, y descubrir a tu “amigo invisible”, otras ausencias “invisibles” marcan la soledumbre de la Navidad y se sienten más que las presencias. Nunca como ahora duele tanto la soledad. Nunca tantos se encuentran tan solos en tan buena compañía.
Cómo, con tanto amor presente, emerge el recuerdo del amor perdido. Cómo, con la Vida que nace y que une, se añora la vida ida. Duele la soledad en Navidad más que ningún otro día del año. Porque mientras en el resto del año el olvido se hace costumbre, en Navidad la memoria resucita.
Os dejo un hermoso tema de Ryuichi Sakamoto, “Merry Christmas Mr. Lawrence” y unas imágenes de mi cena de Navidad.
La cercanía entre las estrellas de una constelación es pura apariencia. Las civilizaciones antiguas observaron estrellas cuya posición en el cielo nocturno era aparentemente tan cercana, que decidieron unirlas mediante líneas imaginarias, y trazaron así figuras sobre la bóveda celeste. En el espacio tridimensional, en cambio, las estrellas de una constelación no están próximas; incluso pueden encontrarse a cientos de años luz unas de otras. Cada cuerpo de una galaxia se mueve a causa de la atracción de los otros. Hay, además, un movimiento mas amplio que hace que varias galaxias se coordinen para girar alrededor de un centro, y que a veces provoca choques violentos. Es así como yo os siento, estrellas de mi constelación, aunque la mayoría estéis muy lejos. Próximos en lo esencial, alejados en lo superfluo. Brillando a mi lado, o colisionando a veces conmigo, pero en definitiva, acompañándome siempre en mi recorrido interestelar. En estos días que dan comienzo a la navidad, quiero desear lo mejor de lo mejor a todas las estrellas, planetas (y hasta meteoritos) que forman parte de la “Constelación Ŧirє”... en mi noche la que mas brilla... para mi corazón la mas importante.
Tarde o temprano, problemas, enfermedades o tristezas aparecen en la vida de cada uno de nosotros. Algunos gotean en nuestro animo como esa lluvia que en Santander llaman Rosaura y en Vasconia sirimiri, pero otros acontecimientos o pérdidas pueden ocasionar auténticos diluvios.
Tu eliges. Ahogarte en las aguas turbulentas de la contrariedad y el desánimo, o salir maltrecho pero victorioso de cada diluvio.
Como dice el estribillo de esta hermosa canción de Take That: “A pesar que nadie lo entendió,
soportamos el diluvio
Dijeron que no volveríamos a bailar más
pero aprendimos a bailar tras el diluvio
Sangramos,
pero ninguno de nosotros se dió por vencido” Take That- The Flood (El Diluvio)
“Cuando quieres a alguien descubres que siempre has tenido imágenes suyas en el corazón. Imágenes de como te imaginas a esa persona cuando piensas en ella. Cuando piensas que has perdido a esa persona, recuerdas una imagen y entonces vuelves a encontrarla.
¿Quieres saber en qué pienso cuando pienso en ti?
Pienso en un día en la playa hace mucho tiempo…”
(Hilay & Jackie) Extraigo este fragmento del film ”Hilary & Jackie” protagonizado por la actriz Emily Watson (interpretación que le valdria 2 nominaciones a los Oscar), basado en la vida de la británica Jacqueline Mary du Pré una de las mejores cellistas del siglo XX. Esposa y compañera musical del pianista y director argentino-israelí Daniel Barenboim (al que estuve a punto de ver este verano), debió retirarse a los 28 años, debido a la esclerosis múltiple que le produjo la muerte en 1987, cuando contaba 42 años. Fue condecorada con la orden del imperio británico y su interpretación del Concierto para cello de Edward Elgar es considerada referencial y, para algunos, definitiva. Tenemos la suerte de poder disfrutar de este concierto en video, concierto que dicho sea de paso, protagoniza una de las escenas mas desgarradoras del film, y que nos muestra a una jovencísima Jackeline, magistralmente dirigida por su marido D. Barenboim.
Tengo que dedicar este post a mi amiga Rosa, que fue quién me recomendó esta película y con la que estuve a punto de ver este verano el concierto de Daniel Barenboim. Ese día no pudo ser, pero hemos tenido y tendremos otros días similares.
Pablo Alborán es uno de esos artistas que aparecen sólo de vez en cuando, raramente. No es de extrañar, de alguien que creció compaginando sus estudios de piano, guitarra, canto lírico y técnica vocal, con la música de Ludovico Enaudi, Debussy y Erik Satie como compositores clásicos preferidos.
Tiene 20 añitos, viene de Málaga y le duele la carita de guapo. Publica álbum en febrero de 2011, pero su estrella comienza a brillar con fuerza, no es de extrañar, el chaval lo vale. Artistas como Estrella Morente o Diana Navarro colaboran en su próximo disco. Es un placer verlo acariciar su guitarra (video). Pablo, los “Alboranistas” como tú nos denominas en facebook estamos contigo… ¡Mucha suerte!
“En Londres, es así: los radiadores devuelven calor a cambio de las monedas que reciben. Y en pleno invierno estaban unos exiliados latinoamericanos tiritando de frío, sin una sola moneda para poner a funcionar la calefacción de su apartamento.Tenían los ojos clavados en el radiador, sin parpadear. Parecían devotos ante el tótem, en actitud de adoración; pero eran unos pobres náufragos meditando la manera de acabar con el Imperio Británico. Si ponían monedas de lata o cartón, el radiador funcionaría, pero el recaudador encontraría, luego, las pruebas de la infamia. ¿Qué hacer?, se preguntaban los exiliados. El frío los hacía temblar como malaria. Y en eso, uno de ellos lanzó un grito salvaje, que sacudió los cimientos de la civilización occidental. Y fue así como nació la moneda de hielo, inventada por un pobre hombre helado. De inmediato, pusieron manos a la obra. Hicieron moldes de cera, que reproducían las monedas británicas a la perfección; después llenaron de agua los moldes y los metieron en el congelador. Las monedas de hielo no dejaban huellas, porque las evaporaba el calor. Y así, aquel apartamento de Londres se convirtió en una playa del mar Caribe en pleno invierno” El crimen perfecto – Eduardo Galeano
Hoy, a las 6 de la mañana, el termómetro de mi balcón marcaba 5º bajo cero. Difícil comenzar el día con estas temperaturas. Mi calefacción, que también funciona con monedas y no precisamente de hielo, cuando comienza a calentar los cimientos de la húmeda vivienda, humedece suelo y paredes, tanto, que rezuman agua y hay que andarse con cuidado para no “patinar” por casa. Hoy, mientras “derrapaba” por el pasillo, entre las risas de mis hijos (que daño…¡¡), recordaba esta historia de los exiliados, la sensación de tener el Caribe en casa y quise compartirla con vosotros.
Abrigaos bien… llegó el frio.
“Hawai, Bombay” en una original versión de Natalia Lafourcade”
“¿Cual es el parásito mas resistente? ¿Una bacteria? ¿Un virus? ¿Una lombriz intestinal?…
- No… una Idea. Una idea resistente, muy contagiosa. Una vez que una idea se ha apoderado del cerebro es casi imposible erradicarla. Una idea totalmente formada y entendida se queda en la mente para siempre” Origen (inception)
“Mírame a los ojos” del recientemente fallecido Enrique Morente, tema incluido en la banda sonora del film “No mires para abajo”
Enrique Morente 1942 - 2010
“Oigo un lamento en la distancia, creo que es el Albaicín que llora tu pérdida. Granada amanecerá mañana triste y desolada. Ni los ecos de su grandeza podrán alegrarla. Enrique ya no eres inmortal, ahora eres eterno…como tu obra”
Domingo Astromántico ¿Alguna vez os conté que en Navidad cuelgo estrellas? Un poco de hilo transparente que fijo al techo… y convierto cualquier rincón de mi casa en un móvil con estrellas. Les dirijo luz para que brillen y hasta les soplo si las veo estáticas, pues me gusta que mis estrellas giren y se mezan en el aire.
Precisamente ayer colgué mis estrellas, fue por lo tanto un “Domingo Astromántico” aunque no tan bonito como el que nos enseña el video de “Love of lesbian” (versión con mi paisana Azahara) que también cuelgan estrellas esta Navidad. Una canción muy bonita, que mas de uno acabareis canturreando (como yo).
“Si tu magia ya no me hace efecto… ¿Como voy a continuar? Si me sueltas entre tanto viento… ¿Como voy a continuar?
“La guardiana de la memoria, manipuladora y caprichosa, guarda los recuerdos en un baúl lleno de cajitas etiquetadas: “Tristezas”, “Alegrías”, “Enfados”, “Hastíos”, “Ilusiones”… Y cuando le pedimos que abra el arcón para devolvernos nuestro pasado, nos pregunta, impertinente: “¿Y qué estado de ánimo trae usted hoy? Se le ve triste y abatido”. Entonces, con extrema delicadeza, extrae del baúl la caja de las “Tristezas”, la deposita en nuestras manos con una sardónica sonrisa, y convierte los lastres pasados en presentes y nos demuestra, una vez más, que a la memoria hemos de hablarle con la barbilla levantada y la sonrisa en la mirada para conseguir que nos devuelva nuestros más preciados y bellos tesoros, para que no sea posible el olvido de nuestros retazos de felicidad”
“Pintar urgentemente las ventanas de azul… y otros secretos para ser feliz” Cristina Torrado
“Los sueños son tu meta. La imaginación y el esfuerzo tu transporte. La realidad y tú mismo, el punto de partida” - Mamá… ¿Qué significa kilómetro cero? -Que desde ese punto exacto donde te he tomado la foto, se comienzan a contar todas las carreteras nacionales radiales de España. - Entonces, ¿Desde allí se llega a cualquier parte? -Claro, pero acuérdate que se llega a cualquier parte, desde cualquier sitio, en realidad, llega a donde quiere “el que intenta llegar”. Tú eres “kilómetro cero” de la carretera de tu vida. En ti comienzan todos los caminos por tierra, mar y aire… hasta los caminos de los sueños.
Mi hijo, el día que cumplía 18 años, posando junto al mítico “Kilómetro cero” de la Puerta del sol de Madrid.
“Kilómetro Cero,
respira en el centro de la ciudad
el alma que se pierde al escapar.
Kilómetro Cero,
comienzo de los días que han de venir,
la lluvia que se derrama por ti”
"Es un espacio fuera del tiempo en el tiempo...
¿Cuándo he experimentado yo por primera vez este abandono exquisito que sólo es posible entre dos personas, esa relajación feliz en presencia de otro? La quietud que sentimos cuando estamos solos, esa certeza de nosotros mismos en la serenidad de la soledad no son nada comparadas con este dejarse llevar, este dejarse llegar y dejarse hablar que se vive con alguien, en cómplice compañía” La elegancia del erizo – Muriel Barbery “Buscando el Sol” de “El Pescao”
No hemos encontrado el sol en todo el puente (tampoco lo hemos buscado), pero la compañía a sido tan buena, que se nos "han pasado las horas” casi sin darnos cuenta.
La espectacularidad de un Madrid cuajado de luces navideñas (Gran vía), la majestuosidad de algunos centros comerciales (Plaza Norte) y salas de cine (Kinépolis), el bullir de miles y miles de personas por las calles, la visita al Madrid mas castizo con sus innumerables obras de arte y referencias histórica (en la mejor compañía) y los restaurantesssss…
incluso mi visita a Telecinco repleta de caras famosas inmersas en la vorágine de un programa en directo.
Muchos instantes maravillosos, vividos en la mejor compañía.
“Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar” (Bertrand Arthur William Russell) Cuando hace unos meses, redecoraba mi comedor (Clic para ver foto), tenia claras dos cosas; que predominarían los colores otoñales y que pintaría un cuadro con algún puente que me recordara algo todos los días. ¿Pero por qué un puente? Todos sabemos qué es un puente, pero psicológicamente hablando el puente significa un medio para pasar de un lado a otro, es decir, que si quieres cambiar algo en tu vida, como el rumbo de una relación, el trabajo, amigos, actitudes, etc.. debes construir un puente. La vida nos ofrece muchos puentes, es difícil saber por cuál debemos pasar, en que ocasiones tendremos que construirlos nosotros mismos, e incluso,que puente habrá de derribar para no volver a cruzarlo nunca. Ya de pequeña me gustaba observar el paso del agua por debajo de los puentes que hay en mi entorno, donde hay muchos y muy hermosos, pero también he tenido la suerte de pasear y hasta de pasar por debajo de algunos de los puentes mas emblemáticos del mundo. Hace un par de décadas, recorrí el Sena y pasé por debajo de los mas bellos puentes parisinos a bordo de un Bateaux Mouches (barco mosca).
Me senté al borde del Puente de Piedra en Bordeaux (Burdeos –Francia), y alguien me tomó una foto mirando las aguas del Limmat desde el puente Quaibrucke en Zúrich. Me hice la foto de rigor en el mítico Puente de los Suspiros en Venecia, y vi fluir el Tiber desde el Ponte Milvio (y sus famosos candados) y el Ponte Sant'Angelo de Roma. Recuerdo con nostalgia un maravilloso atardecer que cubría el cielo de rosas y naranjas que se reflejaban en el Arno, subida en el Ponte Vecchio de mi adorada Florencia. También recuerdo cuando recorrí el puente mas largo de Europa (Puente Vasco de Gama en Portugal) y el vértigo mientras cruzaba el puente mas alto de Europa, situado en Innsbruck (autopista de Brenner, Austria) Mucho mas reciente, paseé por el Puente de las Chirimias en el Paseo de los tristes, Granada, (Florentia), y disfruté de inolvidables paseos por el Puente romano de Córdoba y el de Triana en Sevilla.
Puentes, puentes y mas puentes.. no sé por que extraña razón me siento atraída por ellos. Hasta el cine me recuerda el valor de los puentes en mi vida, y me regaló películas inolvidables como “La chica del puente”, o la magistral “Los puentes de Madison” dirigida por Clint Eastwood y cuya banda sonora suena de fondo en este post.
“Hay mas altas que tu, mas altas. Hay mas puras que tu, mas puras. Hay mas bellas que tu, hay mas bellas. Pero yo te he nombrado reina... Reina, no Princesa”…. de Pablo Neruda Releyendo el cuento de Bucay “La princesa que buscaba marido”, recordaba su moraleja: “Cuando tú estás en una relación y te das cuenta, que pudiendo evitarte una migaja de sufrimiento, el otro no lo hace, es por que todo se ha terminado”. Dedico este post a todas las princesas que no necesitan sofisticadas pruebas de amor para encontrar al príncipe adecuado, y a los príncipes que buscan una princesa sin trono ni corona. Pero especialmente se lo dedico a la rubia protagonista de estas fotografías, mi hija, mi princesa que hoy cumple 21 años. ! Felicidades Ana ¡
Pues si, hay días que no encuentras el interruptor apropiado para encender un poquito de luz en tu interior, y es justo esos días cuando hay que recordar lo que nos cuenta Kate Perry en su ultimo video “Firework” (Fuegos artificiales), que la luz y la chispa habitan en nuestro interior y que no necesitamos fuentes de luz “externas”. Un video positivo y vitalista que dice cosas tan hermosas como… “¿Sabes que todavía tienes una oportunidad? Porque hay una chispa en tu interior Sólo debes encender la luz y dejarque brille”
“El otro día Rojas Marcos nos decía en una conferencia de su nuevo librosobre la Resiliencia (resistencia contra el dolor para no rompernos + flexibilidad para recuperarnos progresivamente y volver a vivir), que el dolor no es bueno en si mismo para nada (nada de cilicios) y que las personas tenemos tanta fuerza interior, que incluso en los peores momentos aprendemos cosas de nosotros mismos y nos las arreglamos para superarlos. Que el elemento más fuerte para conseguirlo es el amor de nuestra familia y la posibilidad de desarrollar diversos frentes de lucha, es decir, que no toda nuestra vida dependa de una sola cosa,y que si flojea una pata del taburete nos queden dos o tres más (amigos, estudios, aficiones ...)” (Angels) Resiliencia es un término derivado del latín resilire (rebotar). Un anglicismo tomado prestado de la Física, que remite a la capacidad de un objeto de encajar un golpe sin romperse, y que los psicólogos y psiquiatras utilizan para definir la capacidad humana de asimilar y superar adversidades graves.
Resiliencia es, pues, elasticidad, resistencia, superación, una simbiosis natural y única de flexibilidad, adaptación y recuperación que los humanos tenemos para combatir la adversidad. Es "la poderosa capacidad humana de encajar, resistir y superar algo de lo que ninguno se libra: las desgracias", escribe Luis Rojas Marcos en su último libro, "Superar la adversidad. El poder de la resiliencia", editado por Espasa.
Las conexiones afectivas con quienes nos rodean, el autocontrol, la energía vital, la autoestima, el pensamiento positivo y las ganas de vivir son los seis pilares que todos poseemos en mayor o menor medida y que necesitamos a la hora de poner en práctica la resiliencia. Agradezco infinitamente las palabras de Angels, que cargadas de cariño y empatía, me animaban el otro día a seguir "resiliendo" (mas si cabe)… ¡ Gracias !
Daniel C, me invita a publicar un enlace sobre libros de Autoayuda, como creo que puede resultaros sumamente útil aquí lo tenéis.