miércoles, 17 de agosto de 2011

Al principio y al final

principio y final
La frase de arriba habla de hombres, pero no es cuestión de sexos descuidar   las relaciones una vez se consiguen. Hace poco leía en un libro del que os hablaré próximamente…
“Todos somos príncipes y princesas hasta que nuestra pareja nos convierte en ranas”

Lo sé. De pequeños nos enseñan que el cuento es al revés, que  la ranita se transforma al primer beso, pero en la vida real  las cosas no siempre funcionan así, y de nosotros depende que nuestro amor se sienta príncipe o rana.  Nunca lo olvides.

…”aunque te lloré un mar, ya no te necesito”…
Mala Rodríguez – Un corazón

23 comentarios :

AM Editorial dijo...

La creencia más popular es lo contrario. Somos todos ranas, tristes y solitarios, hasta que llega alguien a salvarnos con su amor...

Un pensamiento triste.

Un abrazo!

chus dijo...

Pienso que siempre no es lo que pensamos. Novios uyyyyyyy maximo. recien casados bien, luego costumbre, esto es el estado medio. 1 ESTE, 2 AMOR ETERNO 3 MALOS TRATOS. UN ABRAZO

Anónimo dijo...

Vamos a darle una confianza al amor, a algunas personas, a algunas parejas.
Creo que hay principes, creo que hay princesas, creo que el cariño y el amor puede engrandecernos al maximo y no creernos ranas.
El amor el mas bello de los sentimientos, pero debemos empezar por nosotros mismos y que pocos lo hacemos, quien nos enseñó a querernos a nosotros? Y como lo practicamos? no sabemos!!!!.
Muchas personas aman , respetan y estan enamoradas hasta el final.
muchos besos cariño.
yo te quiero.
pt

escuchando palabras dijo...

jajaj no se como sera el orden para cada uno segun esta frase pero el mito urbano existe, besos

Sonia dijo...

Requiere un esfuerzo continuo para prevenir esta metamorfosis y, si mismo assi, ocurrir, qué triste!

Esteer dijo...

Un frase increible!!

En serio..me ha dejado loca! Porque me parece super interesante!

En verdad, hay hombres que son asi!

un besitoo

Lunamara dijo...

Tu eres una princesa de las especiales, hada y todo.

Mi fire muuuuuuuuuuas

sabores compartidos dijo...

Lo peor de ver en el otro un principe o una princesa es acostumbrase con el paso del tiempo, luego la monotonia puede hacernos parecer lo que no se es. De todas formas hay parejas donde si existen esos principes o princesas, donde prima el amor por encima de todo. Un voto de confianza, aunque cada vez existan menos,
un abrazo

Pepi dijo...

Me hizo gracia la frase, en muchos casos una acaba rana perdía, je, je. En fin que príncipes azules no queremos, que se nos vuelven pitufos, y también tenemos que tener cuidado de no acabar de ranitas.
En cuanto a Mala, mi hija la escucha mucho, pero yo aún no he escuchado algo que me llene, no es que no me guste, es que yo soy así, lo mismo me pasó con Fito, y ahora me encantan, ya te contaré. Besitos.

El Sisallar dijo...

nos enseñan que los príncipes y princesas son perfectos, así que tenemos que poner los pies en el suelo y darnos cuenta que tod@s cometemos errores y tenemos fallos,si esas faltas no son importantes tenemos que aceptar al otro como es, con lo bueno y lo malo, entonces seremos felices.
Lo malo es cuando el príncipe se vuelve un reptil, pero ahí no vamos a entrar...

San dijo...

Un trabajo continuo para mantener la llama encendida,,si dejamos que se apague malo, malo, todo cambia nada será igual. La música y el video geniales..
Un beso .

soylauraO dijo...

Atenti, hay quien siente que tiene la rana en casa porque cree que el príncipe vive en lo del vecino, sólo porque lo ve salir planchadito y sonreír todas las mañanas.

http://enfugayremolino.blogspot.com

Genín dijo...

¿Rana?
Si, todos podemos salir y salirnos las demás ranas...jajaja
Besitos y salud

TriniReina dijo...

Quizás sea ese el destino de los amantes; volver a l@ ran@ princip@s y viceversa...

Besos y amor sin cuento

Minuet dijo...

..."contra el viento del Norte"... lo leí, y... es simplemente real...coo tu entrada...

Besos de esta rana que no pretende ser princesa...y mucho menos cree en príncipes azules, hace mucho que no, ya no...

ShaO dijo...

jajajaja sí bueno pueden acabar convirtiéndote en rana, pero tp se puede subestimar el poder de las mismas XP, náa, más o menos ya en serio; que los cuentos los escribe uno día a día, cierto es que luego la vida a veces cambia los acentos y las comas pero yo sigo pensando que como en los cuentos todavía puede haber finales felices y muchas perdices, ya me conoces XP
Oye, Mala, muy buena, como siempre.
Un saco de besotes mi guapis : )

Veronica Curutchet dijo...

Como dice el dicho popular:
todo pasa

mil besos!

pluvisca dijo...

muy buena la frase, tiene toda la razón...y cuantas rans pululan por ahí...

Besos

Lewis dijo...

Ainsss.... hay de todo en esta vida... será el destino, o lo que sea... pero yo sinceramente me siento un princesa...
La vida no es de color rosa, pero tienes que arrancarle todo lo bueno que te pone por delante, porque la vida es corta, muy corta, y hay que aprovecharla y no desperdiciarla con gente que no te hace bien, hay que ir pisando fuerte, regalando sonrisas, haciendo el bien... porque tarde o temprano te devuelve lo que das. Así que a todos l@s que alguien les hagan sentirse ranas, que los manden con su "madre", y vivan la vida como verdaderos principes y princesas.

Besos

Aldabra dijo...

Leí hace poco "Contra el viento del norte", en un día. Y a continuación, al día siguiente, leí la continuación: "Cada siete olas". Me encantaron.

biquiños,.
Aldabra

Anónimo dijo...

Hola Firenze... soy una seguidora anónima e incondicional de tu blog. Podrías darnos el título del libro aunque proximamente le dediques un post?

Pd: Hay una canción, de Marta Quintero: "Mi principio y mi fin", que le viene al dedillo a tu entrada.

Un abrazo.

Ŧirєηzє dijo...

como no, la frase de los principes y las ranas corresponde al libro que postee seguidamente Un corazon lleno de estrellas
http://dejamequetecuente68.blogspot.com/2011/08/un-corazon-lleno-de-estrellas.html

Anónimo dijo...

Gracias! Hace poco leí "El Principito se pone la corbata"... tb de Alex Rovira, aunque en ocasiones nombre pasajes del pequeño, me quedo con el clásico sin duda.