martes, 22 de mayo de 2012

Arrugas

arrugas en los ojos

“El abuelo ya ha dejado de sufrir. Lo dijo por que lo sentía, ya está, ya ha descansado; lo que se calló fue que el abuelo Julio estaba más solo que la una por que llevaba años viviendo en una residencia de ancianos en Gandía… y que desde hacia tiempo lo único que quería era o que lo sacaran de allí o morirse de una vez. Sus hijos, tres chicas y un varón iban poco a visitarle. No es que no le quisieran,  por que lo querían, pero no encontraban tiempo para ir a verle. El trabajo, las obligaciones… venimos cuando podemos, y el abuelo Julio nos miraba con una indiferencia fingida que en realidad era desprecio, y murmuraba hijos de puta, para esto me he deslomado, para esto me he privado yo de todo lo que me he privado, para esto he pasado yo la vida avergonzado de mi errores, hijos de la grandísima puta, que es eso lo que sois, sacadme de aquí o dejad que me muera para que no os vea más, hijos de puta,  hijos de puta, hijos de puta, una vez y otra, en voz muy baja, tan baja que había que estar muy atento para darse cuenta de que ni rezaba ni farfullaba locuras de viejo, sino que los insultaba sin perder ese aspecto apacible que no se le fue de la cara ni siquiera en el ataúd cuando le quitaron la dentadura postiza y lo metieron en un sudario blanco (…) Así que ella lo dijo de verdad, el abuelo ya ha descansado”.
(El tiempo mientras tanto – Carmen Amoragas)

El-tiempo-mientras-tanto

Mi amiga Isa trabaja en una residencia de ancianos. Todos estos años de ver el cariño con el que trata a “sus niños”  y de constatar  la dedicación y cuidado con el que trabaja, me hicieron pensar en las residencias como lugares agradables  donde los ancianitos podrían estar cuidados y ser felices.Tras enviudar, la madre de Isa fue a vivir con ella. Un día hablando del tema, mi amiga comentó que su madre JAMAS iría a una residencia, aunque  para cuidarla tuviera que dejar su trabajo.
Extrañada pregunté: – ¿Por qué?, ¿acaso  los ancianos no están bien cuidados en tu residencia?
Y ella me contestó: – Si, pero el que estén cuidados no significa que estén felices. Yo les doy todo el cariño que puedo, pero a pesar de eso, ellos comienzan a morir el día que sus familias los abandonan. He visto  ancianos que pasan días, semanas, meses, llorando sin consuelo. Da igual a los saques a pasear, que les digas que se ven guapos  o el programa  de tv que les pongas, por que ellos se sienten solos, abandonados, tristes… y lo peor de todo acabados. Nunca haré pasar por esto a mi madre, creo que nadie debería acabar su vida así.

Isa cada día, entrega cariño en el asilo a los padres y las madres de otros, pero a su madre, a la suya, el cariño se lo da en casa.
                                                                                                                        firma

arrugas-cartel

Arrugas es una novela gráfica de Paco Roca ganadora del Premio Nacional de Cómic. La obra, protagonizada por un anciano con Alzheimer  internado en una residencia, se convirtió en un inesperado best-seller del cómic en España y ha sido adaptada a película de animación por Ignacio Ferreras. Arrugas, que se ha alzado con los Goyas a la mejor película de animación y al mejor guión adaptado,  ha sido también  preselecionada para representarnos en los Oscar entre otros muchos premios. Un film emotivo, divertido y a la vez necesario.

12 comentarios :

moderato_Dos_josef dijo...

Desde luego es triste, o más espantoso eso de las residencias. No quiero ni pensar en ko que me espera jejeje....

Besos.

Angeles dijo...

Triste realidad a la que se ven abocados muchos de nuestros ancianos. El calor de la familia es lo más importante, sentirse amados y protegidos por sus hij@s, niet@s, etc...
El recuerdo de mi abuela en CASA, contándome sus historias me acompaña Siempre...

Gracias por compartir textos tan interesantes y realidades como está que nos muestras, "Arrugas...".

Un abrazo

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Firenze

Es terrible el abandono que sufren algunos de nuestros mayores por parte de sus familias.

Tenemos que ir pensando qué haremos nosotros el día de mañana.

Besotes.

Genín dijo...

Estoy muy de acuerdo con tu amiga Isa, mi vecina también trabaja en una residencia, muy bonita y moderna, amplia con enormes jardines, pero su madre de 85 vive con ella, incluso cuida en casa de su tía, a esta tía anciana de 94 años, y es que dice lo mismo que Isa, yo estoy adaptando mi ranchito, poco a poco, para que lo pueda habitar hasta los 100 años...jajaja
Eso si, tu no me dejes de visitar, aunque mi casa sea el blog...jajaja
Besos y salud

Lunamara dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Isa no son felices para nada y si dicen serlo es un fachada para no decaer. Incluso a muchos de ellos les llevan en contra de su voluntad pq los hijos o familiares lo ven oportuno.. pq no se pueden o ni quieren ocuparse de ellos (y eso que ellos lo harian como cuando eran pequeños, les criaron con todo sus mimos) yo a esto de las residencias lo veo como quien abandona un perro o animal en la carretera, en la playa, monte o gasolinera. Siento si suena fuerte la comparación pero asi lo veo. Jamas de los jamases dejaria que nadie ni sus propios hijos metieran a mi abuela ni a mi abuelo en una residencia, y muchisimo menos que les tuviesen arrinconados en una habitación.

Y ya hablando de mi misma y mi vejez digo lo mismo nada de internados, ni ahora ni despues, ni de residencias prefiero irme de este mundo pero no quedarme y hacer que vivo sin vivir.

Besos cielo.

Abril Lech dijo...

Me han dado muchas ganas de verla. Ojalá la traigan para estas latitudes... Besos

Amelia dijo...

Mira Firenze tu entrada retrata la realidad de muchos ancianos. Yo también pienso que hay que tener un respeto y pensar que ellos no quieren nunca dejar su casa y a los suyos, es normal, a mí me pasaría, me daría igual que me tuvieran en un rinconcito aislada pero les oiría reir, hablar, les vería .... al igual que yo pienso me imagino que cualquiera lo puede pensar.

Yo independientemente de lo que mi marido piense y haga con sus padres, los míos estarán donde ellos quieran estar, ya han manifestado que quieren estar en su casa, ellos viven en el campo y son felices allí, pues se respetará su decisión, porque han vivido toda una vida sacrificándose y lo justo es que su vejez sea de buena calidad y en el lugar que ellos decidan. Y si la situación no se puede llevar, pues se buscaran soluciones con nosotros. Mis padres me lo han dado todo, y siendo mayores me siguen ayudando, que ni decir tiene que si en la última etapa tengo que estar con ellos, pues lo estaré, un beso. Amelia.

excelente entrada hija mia!!

Melodi y su sapiencia dijo...

¡Muy buenas tardes!
Me ha parecido muy interesante y agradable tu blog, de ahí a que haya invertido un pequeño espacio de mi tiempo en echarle un vistazo, nunca olvides avanzar y seguir construyendo tu pequeño mundo con palabras constructivas. Te sigo!!! ;)

Ahora, si me lo permites y no te resulta mucha molestia, me gustaría invitarte a mi blog : ! DIARIO DE UNA CHICA POSITIVA ! - si te gusta leer literatura muy positiva surgida de mi mente (microrrelatos, reflexiones, poemas, relatos, cartas), debatir sobre los acontecimientos de la vida, hacer peticiones literarias para que yo las escriba y hacer publicidad de tu blogspot en la pestaña "Aquí tu blog".

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También te puede interesar mi segundo blog, creado hace tan solo tres días el cuál está lleno de ironía y realidad: "! Safo, la Isla de Lesbos y la generación de las discípulas femeninas !"
http://lesbianismoysusderivadas.blogspot.com.es/

En fin, sígueme si es de tu agrado y si no lo es, pues nos veremos en otra ocasión.
Gracias por las molestias.

Oréadas dijo...

No sé mi futuro pero si sé el de mis padres y es estar a mi lado, como ellos estuvieron conmigo.
Un beso.

Gabriela dijo...

Que belleza de post. SIn dudas reflexivo...

pluvisca dijo...

Conozco la pelicula, es muy buena.

Respecto a las residencias, no hay nada como estar en casa pero no podemos juzgar a quienes no pueden cuidarles. Siempre deseamos lo mejor para nuestros mayores, pero no siempre podemos dárselo.

Hay gente de todo tipo, algunos los abandonan en los hospitales y se van...
Lo que importa es que se sientan queridos

Besos

Yeka dijo...

Es verdad, yo asistí un tiempo a un hogar de ancianos y no se veían felices, aunque rieran por momentos. es esa soledad a la que los confinan la que les hace daño.Pasa igual con los hogares para menores,porque el abandono hiere profundamente creo yo.