lunes, 10 de diciembre de 2012

Quemar las naves

quemar las naves

Seguro que alguna vez oíste la expresión “Quemar las naves” sobre la cual hay diferentes versiones de su origen. Se cuenta que Hernán Cortes cuando desembarcó en lo que hoy es México mando quemar las naves para que sus hombres no pudieran retroceder o huir.
“Caballeros, si regresamos a casa lo haremos de la única forma posible, en los barcos de nuestros enemigos".
Algo similar había hecho Julio Cesar en una de sus campañas cuando después de cruzar el rio Rubicón mando destruir el puente pronunciando la famosa frase "Alea jacta est" (La suerte está echada).
Desde entonces utilizamos la expresión “quemar las naves”, como modo de obligarnos a afrontar las cosas y luchar con todas nuestras fuerzas para conseguir algo, que se supone la única opción. Por el contrario, si hablamos de “no quemar las naves”, nos referimos a dejar  una puerta abierta, una vía de escape que nos permita en un momento determinado salir ilesos de algún problema.

“¿Cuántas veces la falta de fe, el temor y la inseguridad, el estar atado a lo seguro nos priva de conseguir nuevos éxitos, nos hace renunciar a los cambios, nos hace renunciar a los sueños, nos hace negar los anhelos y las metas que están grabadas en lo más profundo de nuestros corazones?
¿Cuántas veces la seguridad de poseer algo nos hace renunciar a la posibilidad de conseguir mucho más. Cuántas veces lo que tenemos fácilmente a nuestro alcance, nos impide crecer, haciendo que la seguridad se convierta en mediocridad, en fracaso y en monotonía?
El ejército de Alejandro Magno venció en aquella batalla regresando a su tierra a bordo de los barcos conquistados al enemigo. Los mejores hombres no son aquellos que han esperado las oportunidades sino quienes las han buscado y las han aprovechado a tiempo.”

 

Mika estrena el videoclip de su nuevo single 'Underwater', incluido en su tercer disco “The Origin Of Love”.

Mika Underwater

11 comentarios :

Maruja dijo...

Muy bueno¡¡¡ Un saludo.

pluvisca dijo...

Cierto, hay que ponerse retos, arriesgarse...eso es vivir, lo otro...sobrevivir o vegetar...

Que bonita canción Firenze!!!

Besos

Amapola Azzul dijo...

Gracias por tus palabras en mi blog.

Preciosa entrada la tuya.

Un abrazo.

Genín dijo...

Yo, es que a estas alturas ya no me quedan naves que quemar, ardieron todas una a una a lo largo de mi vida...
Besos y salud

Tamara dijo...

Creo que todas esas palabras sirven para solo una cosa, que nos demos cuenta de que no hay marcha atrás en la vida, que siempre hay que ir hacia adelante, el tiempo pasa, la vida pasa y la vuelta de hoja sigue ocurriendo en nuestro diario.

Y se me olvidaba, de paso te aviso, que ya tenemos en reto 3 de nuestro blog y que nos gustaría que participaras.

un besazo.

http://podemos-juntos.blogspot.com.es/2012/12/reto-3-cuento-navideno.html

Jordicine dijo...

Muy bien explicado. Un saludo, FIRE.

arologia dijo...

Con tu blog aprendo mucho, Firenze.
Un saludo!!

aris dijo...

Tienes razón.. solo que hay veces que el dolor traspasa tanto que no te atreves a quemar nada aún...

Un cálido abrazo

Alma Mateos Taborda dijo...

Muy buena entrada. ¡Genial! Quemar las naves cuando sea necesario para lograr objetivos. Un abrazo

Anónimo dijo...


Hola Fire!!
Lindo el post, me recuerda a esta película mexicana http://www.youtube.com/watch?v=2oAKJrqZBBo , cuyo título es exactamente el de tu post, la vi hace más de cuatro años creo…y no dejo de pensar cuanto me pego en ese entonces, solo que yo no he tenido el valor aun de quemar las naves en mi vida, este fin ya tengo reservado (palomitas, papas, jugo y la sala, la volveré a ver…), quizás ahora si me atreva a “Quemar las naves” y regirme por mi rpincipio http://www.youtube.com/watch?v=XdbaA1UyLsA&NR=1&feature=endscreen
Saludos…

TriniReina dijo...

Yo creo que hay hombres que nacen para quemar naves y otros para no quemarlas.

No sé, la vida, sus circunstancias, a veces te hacen quedar anclados. Acaso tenga un momento en que la valentía te pueda, y otros en que ni un seísmo te hace mover de donde te instalas. A veces, lo que haces hoy serías incapaz de hacerlo mañana.
Es todo tan complicado...

Abrazos