sábado, 22 de marzo de 2014

La vida de Adele

“El amor no entiende de sexo, encuentra a alguien que te quiera y disfruta de tu felicidad. ¿Qué nos importa a los demás, si al fin y al cabo solo estamos aquí de paso?”

la-vida-de-adele-5573gr
Ganadora de la Palma de oro en el Festival de Cannes, “La vida de Adele” llega a mi cargada de polémica por las secuencias de sexo explicito y  lésbico (algunas duran mas de diez minutos).
El filme del director Abdellatif Kechiche se basa en un comic de Julie Maroh (El azul es un color cálido).
En mi humilde opinión, La vida de Adele es una preciosa historia de amor, sin más etiquetas. Las actuaciones increíbles de sus dos protagonistas emocionan, así que os recomiendo que la veáis. 

Gay_Pride_1_by_samisox

Addicted to you (Adicta a ti)”, temazo  de Avicci.

7 comentarios :

Genín dijo...

Voy a ver si baja :)
Besos y salud

FG dijo...

Quienes la han visto la recomiendan, y desde luego en cuanto me sea posible también quiero verla. Tiene unas críticas increíbles y creo que por encima de todo el valor del amor es lo único que importa.

Besos y feliz domingo!!

Manuela dijo...

Soy lesbiana y ver esta película me ha producido un profundo asco y rechazo de ver cómo un cabrón morboso nos reduce tristemente a lo mismo de siempre: meros objetos de morbo. Aquí no hay ninguna profundidad, ningún guion brillante, ninguna trama ni problemática trascendente…. nada más que 15 minutos de sexo salvaje para dar morbo y ganarse a la crítica masculina, y vender una película que no es más que pornografía fácil y gratuita disfrazada de la historia de amor más increíble jamás contada. De haber sido dos hombres los protagonistas (o un hombre y una mujer), el director jamás se habría recreado así en una escena sexual entre ellos y la película no habría sido tan brillante para los críticos. Esta peli no ofrece nada más que el morbo de la homosexualidad femenina y, sobre todo, las imágenes explícitas que lo corroboran. Si la pareja hubiera sido heterosexual y si el sexo realista hubiera sido tratado de manera más sutil, de esta película ni se habla. Y mucho menos se la premia. Pero claro, a los críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes. Qué asco y qué pena. Esta película es el ejemplo perfecto de cómo un obseso pajillero es capaz de convertir en MIERDA un fantástico material original, en este caso el cómic.

Paula Alonso dijo...

Este bodrio, o, perdón, como muchos se empeñan en afirmar, la muestra suprema del amor universal jamás filmada en el séptimo arte, es una verdadera estafa.
Las propias lesbianas somos tan críticas con esta película precisamente porque nos vemos reducidas a una fantasía absurda de un hombre heterosexual, posturas ridículas y una actitud como de “vosotras tocaos hasta la extenuación que yo filmo”. Teniendo una historia tan maravillosa como la que tenía, con un temazo a desarrollar, un punto de partida estupendo en la obra original para trabajarlo y unas actrices entregadas y convincentes para darle vida, Kechiche ha malgastado sus 180 minutos de película en tijeras y cunnilingus. A “La Vida de Adèle” le falta verdad y le sobran erecciones. En su cómic, Julie Maroh quiere dar visibilidad a las dificultades con las que se encuentra un adolescente durante el proceso de aceptación de su diversidad sexual, además de presentar una historia de amor excelente, bien cuidada, respetuosa, estética. Pero la prioridad de Abdellatif Kechiche ha sido ejercer de dictador. Él quería sostener la lupa como un voyeur dándose el lujo de exigir todas sus fantasías desde el lugar más privilegiado. No nos extrañe pues que Maroh haya denominado a esta película “pornografía para mentes masculinas”.
Conste que en ningún momento se discute sobre no mostrar sexo en la película, de hecho es necesario y está justificado que se muestre, pero no ASÍ. El problema no es con el sexo explícito siempre que esté justificado y bien presentado, como por ejemplo sucede en el cómic. El problema es cuando se ha decidido mostrar una escena sexual larguísima con el único propósito de crear morbo gratuito y polémica. Podía haber sido una escena de sexo rodada con respeto, buen gusto, erotismo y sensibilidad y no quedarse en el puro morbo de un director tiránico que parece regodearse en las tijeras y el cunnilingus mientras filma para después querer tomar al espectador por tonto, hacerse el ingenuo y pretender venderlo como otra cosa. Eso es lo indignante. Más que una relación sincera y realista entre dos mujeres parece una fantasía pornográfica bastante tópica (e incluso ridícula por determinadas posturas) de un hombre heterosexual y obsesivo. Por ejemplo, una película como Nymphomaniac es bastante más honesta que ésta en cuanto a propósitos y objetivos, ya que no miente al presentarse a sí misma: “FORGET LOVE” es su frase de presentación y en ningún momento reniega de sus escenas pornográficas o de sexo explícito. Pero Kechiche hace todo lo contrario, muy hipócritamente: rueda escenas claramente pornográficas y de bastante mal gusto y nos las quiere hacer tragar no sólo como necesarias sino como demostración de la pasión más auténtica. Pues por eso yo no paso, lo siento mucho, no quiero que se me tome por idiota. Lo que ha rodado este hombre es porno, se ha recreado en él y en las actrices y ha querido hacerlo así para llenar más salas, crear más audiencia y alimentar más morbo (sobre todo el masculino). En el cómic las escenas de sexo no tienen nada que ver. Son explícitas, sí, pero no se recrean injustificadamente ni ofrecen morbo gratuito no resultan tópicas o insultantes. Son naturales, sugerentes y estéticas. En la película no veo más que tetas bamboleantes y posturas ridículas propias de un vídeo de Youporn.
Así que no nos hagamos los suecos. Si Kechiche hubiera dirigido “Brokeback Mountain” (o una película protagonizada por dos chicos en lugar de dos chicas), ni de coña nos habría deleitado con 10 "súper necesarios y súper justificados" minutos de "bellísimo" sexo anal, ni los críticos la habrían considerado tan brillante. Dejémonos de querer hacer comulgar con ruedas de molino, que todos sabemos por qué ha sido tan alabada y premiada, y no precisamente por su "impresionante" fotografía ni su "profundísimo" guión. Pura hipocresía al servicio del morbo gratuito.

moderato_Dos_josef dijo...

Precisamente, y antes de que publicaras el post Fire, me hice con la película y la estaba viendo con cierto agrado... hasta que llegaron esas escenas de sexo y me pregunté: ¿a qué viene esto de ilustrar tanto y tan detenidamente cómo dos lesbianas se aman? Sinceramente, no me gustó demasiado, y no es que yo sea un tiquis miquis arcaico: me encanta el cuerpo de la mujer y del hombre, y un bonito desnudo o una escena de amor rodada con verdadero erotismo a veces es un plato a degustar con placer. Pero esto me etropeó la película y me lleva a coincidir sobre todo con la opinión de Paula Alonso: Kechiche se pasó casi al burdo porno, pues a mi modo de ver omite la dlicadeza del verdadero amor.
Al menos ahí me detuve, en aquella interminable escena de amor. Por supuesto, pienso terminar de ver la película, pero ya no es lo que eran en principio; algo chirría...

Un abrazo.

Firenze B dijo...

Pues sigo pensando que me gusta la pelicula...eso si...coincido con vosotros en que me sobra sexo.... mas de la mitad del sexo de la pelicula sobra.....pero sigo pensando en que em encanta la historia de amor...me encantan las actrices...me encantan su naturalidad.....etc....

las escenas de sexo son ideales para ir a la cocina a beber agua....o al baño a labvarse los dientes....para mi gusto.....que jamas he soportado el porno.... no solo sobraban...es que me negué a zamparmelas enteritas....simplemente pasé de ellas.....
asi que quiza por eso no em muetre tan indignada como vosotros...simplemente las eliminé de la pelicula porque no me interesan..... como el que pasa rapido una escena sangrienta porque no la soporta.....


María Rodríguez dijo...

Estoy MUY harta de escuchar tantas alabanzas absurdas a esta película que no es más que el desahogo pornográfico de las obsesiones de un director déspota. Fui a verla ilusionadísima porque el cómic me había encantado y tenía las esperanzas de encontrarme con algo igual de bueno o quizá mejor, pero no puedo expresar mi sorpresa al encontrarme tamaña basura... Quince minutos de porno lésbico completamente gratuito e injustificado que ensucian el resto del metraje y actúan a modo de llamada de atención desesperada (así como llamada a la recaudación, a la audiencia y a la crítica masculina) para disculpar tres horas insustanciales, desaprovechadas y vacías, con lo que podía haber dado de sí una temática inicial tan fantástica. El director sólo se preocupó de rodar tijeras y cunnilingus, no hay rastro de la profundidad de la novela gráfica, de su estética cautivante, de su buen gusto, de su sensibilidad, de su despliegue en cuanto a temas y motivos... sólo sexo explícito, posturas ridículas y morbo insultante.
La mirada de este director es bastante hipócrita, porque nos quiere vender unas escenas sexuales supuestamente filmadas con realismo, belleza y sensibilidad cuando lo que yo veo es pura recreación pornográfica con fines comerciales, y todo en esas escenas lo delata (la cámara fija, el plano frontal, la vaiedad absurda de posturitas, la concepción del espectador como mero voyeur al que excitar...). El sexo lésbico vende, y eso el director lo sabía y por eso lo ha explotado, por eso todas las justificaciones de estas escenas me parecen cuentos y engaños bastante perversos. Son simplemente una fantasía pornográfica que nos quieren vender disfrazada de historia de amor profunda y trascendental, y que muchos se han creído.